Archivo de octubre de 2010
Continua Mi Vida Y Mi Trasformacion (parte 5)
Ya en la puerta de casa, volví a mirarme en el espejo que tenía en la puerta, comprobando que no había duda en que el reflejo en el espejo, era una verdadera chica. En el descansillo llame al ascensor, para acceder al portal y poder salir a la calle y mezclarme con la gente que por ella paseaba.
En el portal me cruce con unos de los vecinos de mi planta, que me miro y saludo. Ya no tenía ningún inconveniente en cruzarme con personas a las que conocía como me sucedía hacía años. En la calle, comencé a andar hacía la parada del autobús que todos los días por la mañana tomaba para ir a la oficina. Al subir al autobús note como con la falda que llevaba era complicado hacerlo sino o hacía de lado, pase el abono transporte y me coloque en la zona central del autobús.
A mi lado había dos chicos jóvenes de unos dieciocho años, no hacían mas que mirarme, me asuste pensando que me habían descubierto pero enseguida escuche como hablaban de mi pecho, lo que me resulto muy agradable e intente exhibirlo aun más.
En la zona de comercial, descendí del autobús para entrar en el Centro Comercial, quería ir de compras como una chica y no como lo había hecho meses atrás contando historias bastantes inverosímiles.
Empecé por la ropa interior, quería comprarme un conjunto nuevo de sujetador y braquita. Cuando estaba eligiéndolo, una dependienta se acerco, diciendo: “La puedo ayudar señorita”, me quede sin habla. Reaccione bastante rápido, aun no me había acostumbrado a que era una chica, respondí pausadamente que estaba buscando un conjunto como el que tenia de mi talla. Busco entre todas la que había solicitado y me pregunto si quería probármelo. De nuevo me quede paralizada, pero la conteste afirmativamente.
Pase al probador para comprobar como me sentaba el conjunto, delante del espejo me deleite con mi imagen en un probador de señoras por primera vez en mi vida de chica.
Al salir entregue el conjunto abonando su importe, al preguntarme si necesitaba alguna otra cosa me acorde que no-tenia ninguna faja para pantalones, por lo que pregunte por ella, me enseño varios modelos, de los cuales elegí una volviendo al probador.
Continua Mi Vida Y Mi Trasformacion (parte 4)
Él ultimo año de carrera fue muy duro, estudiaba muchas horas para no tener que examinarme en el mes de septiembre de ninguna asignatura como me había sucedido el año anterior.
Con las recetas que me había dado él medico, compre los medicamentos y empecé a principio del año con la medicación.
Tenía que tomar una pastilla para eliminar la producción de hormonas masculinas durante seis meses antes de empezar a tomar las hormonas femeninas.
Él calculo que había hecho, me situaba en el mes de junio para empezar dicho tratamiento y ya tenía que vivir en mi casa. Las pastillas no me producían ninguna contraindicación, pero notaba que el pelo de la cabeza era algo mas fuerte y había disminuido la fuerza con que salía el pelo en el resto del cuerpo. Las cejas las estaba depilando poco a poco para conseguir la forma que a mi me gustaba y mejor me sentaba.
Los exámenes finales empezaron en el mes de mayo acabando a mediados de junio. Al finalizar tenia ya dos empresas en las que podía colocarme, opte por una que se encontraba bastante separada de la casa de mis padres y además me había ofrecido unas mejores condiciones.
Mi imagen era a la vista de mis padres la de un joven desaliñado, incluso un poco sucio con el pelo largo sin arreglar. En la comida, comente a mis padres que ya tenía trabajo y que había buscado un piso para independizarme, a mi madre no le gusto mi decisión, comentándome que eso sería mejor cuando me casara, mientras podría vivir en su casa.
Sin embargo mi padre me animo a que me fuera para iniciar mi vida, ninguno de los dos podían imaginarse porque deseaba tanto tener mi propia casa, aunque mi madre estaba bastante convencida de mis intenciones.
A la semana siguiente tenia ya un pequeño apartamento apalabrado para empezar a vivir solo a primeros del mes de agosto. Durante la mayor parte del mes de julio me dedique a amueblar el apartamento, para a primeros del mes de agosto trasladarme definitivamente.
Continua Mi Vida Y Mi Trasformacion (parte 3)
Al entrar en mi casa recordé el día en que mi madre me descubrió y el problema que se planteo en mi casa desde ese momento. Encendí las luces de la cocina para prepararme un vaso de leche caliente con Cola-Cao. Me fui al dormitorio para desnudarme y ponerme cómoda con una bata para estar en casa. Me quede con el tanga, el corsé y el sujetador, las prótesis habían tomado la temperatura del cuerpo y parecían formar parte de él, no me apetecía desprenderme de ellas.
En la cocina saque del micro-ondas el vaso de Cola-Cao caliente y lo tome poco a poco, saboreando cada trago, limpie el vaso y me fui a la cama después de desmaquillarme y aplicarme una crema de noche.
Tenía sobre la cama un camisón corto de mi madre, me quite la bata, el corsé y el sujetador para colocarme el camisón y meterme en la cama. Era la primera noche que me acostaba como una chica. Mi cabeza no hacía mas que dar vueltas sobre todas las cosas que me habían sucedido en el día, el cansancio pudo mas que los pensamientos y acabe dormida inmediatamente.
A las diez de la mañana me despertaba, baje de la cama me puse las zapatillas y la bata para ir al cuarto de baño. Sentado en la taza como una chica comencé a orinar. Frente al espejo del lavabo me lavé la cara con un jabón que tenia mi madre, pase el cepillo sobre mi pelo para estirarlo y hacerme una coleta y colocándome después una cinta.
En la cocina prepare el desayuno y seque los cacharros que la noche anterior había utilizado guardándolos en su lugar. Después de desayunar, hice la cama donde había dormido y limpie un poco la casa. Me encontraba cansada por lo que prepare la bañera para darme un baño de burbujas relajantes como había visto que hacía mi madre. En la bañera con el agua caliente mi mente no dejaba de dar vueltas a los episodios del día anterior. Había una cosa que no hacía mas que retumbar en mi cabeza las palabras de Manuel, el medico “El resultado de estas pastillas se empezaría a notar aproximadamente a los dieciocho meses, pero el cuerpo con la ingesta de las pastillas inhibidoras de las hormonas masculinas, se empezaría a acostumbrar a la recepción de las hormonas femeninas que serían las que lo cambiarían completamente”.
Continua Mi Vida Y Mi Trasformacion (parte 2)
La vida en mi casa comenzaba a ser bastante normal, mis padres empezaban nuevamente a relacionarse conmigo como el chico que era, pero me tenían bastante controlado en cuanto a mis salidas y relaciones.
Era totalmente imposible poder acceder a ninguna prenda femenina y mucho menos a cualquier producto de maquillaje. Mi madre controlaba mis pertenencias cada día y hurgaba en mi armario en busca de algo que pudiera delatar mis tendencias.
Empecé a estudiar en la universidad la carrera de diseño, me relacionaba con todos mis compañeros normalmente pero en mi cabeza recordaba una y otra vez mi última salida como Natalie, la despedida de mi amigo Luis en el portal de casa de mis padres, nuestro emplazamiento para volver a disfrutar el uno del otro. Me extrañaba que mi amigo Luis, no me hubiera llamado para volver a vernos y poder así seguir siendo Natalie en casa de mi amigo, y poder contarle el encuentro con mi madre, me entere que a los dos días tuvo que irse al pueblo de sus padres por un problema familiar. Todo esto pasaba por mi cabeza casi todos los días, recordando esos maravillosos recuerdos.
Empecé a pensar la manera de independizarme para poder realizar mis sueños, pero mi intención principal era terminar mi carrera para poder en un futuro trabajar en lo que me gustaba y posteriormente desarrollar mis tendencias sexuales con seguridad.
Los veranos los pasaba en casa de mi abuela ya que siempre me quedaba alguna asignatura para el mes de septiembre y mis padres no me dejaban solo en casa bajo ningún concepto.
El segundo verano, intente poder controlar mi verano lo más posible, para ello conseguí unas llaves de casa de mis padres para poder volver a realizar mis deseos tranquilamente. La chica que trabajaba en casa de mis padres era el ultimo año que estaría con nosotros pues se casaría el otoño siguiente, tenia que aprovechar ese vestuario que tan bien me sentaba.
El Cambio De Vida Y De Sexo
Mi historia empieza como la de todos nosotros, sin saber porque, de repente un día se empiezan a utilizar prendas intimas femeninas y sé continua hasta transformarse en una mujer. No recuerdo bien cuando fue la primera vez, pero era muy pequeño, creo que tendría unos seis años. Una chica de servicio que había en mi casa tenía unas preciosas prendas intimas, que me llamaban la atención cuando las veía tendidas.
Un día hurgando en su maleta, saque unas braguitas, después de mirarlas un buen rato, empecé a desnudarme quitándome los pantalones y lentamente las fui subiendo por mis piernas sintiendo su suavidad hasta ajustármelas a mi cintura. La sensación que experimente, fue muy rara y a la vez excitante interiormente.
Poco a poco fui repitiendo estas experiencias, y cada vez utilizaba alguna otra prenda, siempre a escondidas sin que nadie de mi casa se enterara.
Cuando me encontraba solo en casa, solo pensaba en esos momentos en los que colocaba esas prendas tan suaves y bonitas sobre mi cuerpo, dirigiéndome inmediatamente a la maleta a buscarlas.
Con diez años era bastante alto para mi edad, y ya me vestía completamente con la ropa de la chica de servicio que teníamos en casa, colocándome un pañuelo en la cabeza, para ocultar mi pelo corto. Cada vez que me quedaba solo, intentaba tener una nueva experiencia, la ultima había sido pintarme los labios.
Jugaba con mis amigos y vecinos en mi casa a los maestros, eran todos más pequeños que yo y les explicaba en una pequeña pizarra que tenía como si fuera su profesor del colegio.
Un día les dije que la clase se la daría una maestra, se extrañaron bastante y cuando me vieron aparecer no se lo podían creer. Esa fue la primera vez que aparecía delante de otras personas como una chica, la recuerdo con mucho cariño, por la naturalidad con la que me exprese.
Cada día que podía utilizar el maquillaje y la ropa femenina, probaba una nueva manera de hacerlo experimentando nuevas formas de aplicarlo y de transformar mi cuerpo en el que quería que fuera. Ya había comenzado a maquillarme completamente toda la cara y cada día estaba mas contento con el resultado de mi nueva imagen.
En mi casa, nadie sospechaba lo que me estaba sucediendo y sin embargo yo mismo me encontraba cada vez mas cambiado. Procuraba utilizar la ropa cuando en mi casa no había nadie, o bien me encerraba en el baño, para pintarme los labios, y colocarme unas braguitas, un sujetador y algún jersey. Cada vez empezaba a fijarme mas en las demás chicas, en su forma de moverse, de vestir y de arreglarse, intentando realizar y probar esas nuevas formas de maquillaje y de peinado, en mi cara, llegando a transformarla en la de la chica que pensaba quería ser.
Tenía ya doce años y mi cuerpo no tenía ningún cambio significativo, el vello no había aparecido en ninguna parte de mi cuerpo a excepción de mi zona testicular. Empecé desde un principio a afeitármelo dejando solamente una pequeña zona sobre mi pequeño pene, lo había visto en una revista y me parecía muy femenino. Intentaba dejarme el pelo lo más largo posible para poder peinármelo como estaba aprendiendo ha hacerlo, pero a mis padres no les gustaba y continuamente me decían que me lo cortara porque parecía una chica. En mi interior me repetía que eso era lo que quería ser pero no me atrevía a decírselo.
En los momentos en que podía quedarme totalmente solo en casa, mi única obsesión era vestirme y comportarme como una chica el mayor tiempo posible.
