Archivo de junio de 2010
Era su puta los domingos
Tenía 17 años y el placer de vestirme de mujer ya era una pasión para mí. Vivía en un amplio departamento con mi familia. Los domingos era mi día preferido, mis padres, salían todo el día y yo aprovechaba para dar rienda suelta a mi pasión, transformarme en mujer todo el día.
Serían como las 10 de la mañana, cuando ya solo, empecé mi transformación, mi contextura física era chica, tenía bonitas piernas, una cintura chiquita y la colita dura, mi cabello, largo hasta los hombros y ondulado ya de por sí era muy femenino, todo esto ayudaba a que no me costara mucho tener una apariencia femenina. Primero el maquillaje, un poco de base, con un lápiz negro hacía un contorno de mis ojos y engrosaba las pestañas con máscara para las mismas, pinté mis labios con el rouge rojo y ponía un poco de rubor en mis pómulos. Luego, ya maquillada y pintada, elegía mi vestimenta entra las prendas de mi mamá y la mucama, aprovechando su día franco y de una contextura física similar a la mía.
Para ese día había optado por un hermoso conjunto de tanga y corpiño color negro, un portaligas del mismo color y unas medias muy bonitas también negras con fantasías. Rellené el corpiño con algodón y me puse un vestido negro, mini, muy ajustado, zapatos de tacos al tono y listo. El espejo me devolvía la imagen de una hermosa mujer, apetecible y sensual. Caminaba por la casa y el taconeo de los zapatos y el roce de las prendas me excitaban, como el día era muy primaveral, salí al balcón y me senté a disfrutar del sol, que acariciaba mi cuerpo, mientras fumaba un cigarrillo. Mi mente volaba y fantaseaba con estar con un hombre que me tomara entre sus brazos, que me besara y que me hiciese el amor, eso estaba, cuando siento unas manos acariciar mis hombros. Mil cosas surcaron en mi cabeza en ese momento, me descubrieron, no tengo excusa, me matan!…
Virgen aun
Desde que tengo uso de razon me ha dado por vestirme de mujer, sentir la delicadesa de la ropa femenina, posar empinadita para la camara y tomarme fotos despues mirarme y masturbarme excitandome con mi propio cuerpo.
Aunque como les menciono siempre me ha gustado parecer niña nunca me habia masturbado el ano, hasta hace como dos años que estuve viendo una pelicula de transexuales, que empezo a provocarme mucho morbo. La primera vez que lo hice me compre un aceitey con miedo lubrique la entrada del ano y me dedo indice y comence a meter el dedo suavemente, me provoco un suspiro fenomenal, lo hice por muy poco tiempo continue masturbandome y termine. fueron varios dias los que pase reconciderando ese momento las sensaciones tan deliciosas que habia sentido, cabe mencionar que hoy a la fecha no pasa ni un solo dia que por lo menos me acaricie la entrada del ano pero por lo general antes de dormirme cuando en mi casa ya todos se encuentra dormidos me doy mis buenas penetradas con dos o tres dedos de mi mano derecha para dormir agusto.
Mi único amigo me transformó en su mujer
Todo comenzó cuando me enviaron al internado. Mi padre había fundado al poco de nacer yo una empresa que creció hasta sacar a la familia de la clase media para hacerla ingresar en un sector algo más acomodado de la sociedad.
Al ser yo el primogénito, creo que mi padre siempre soñó con dejarme la dirección de la empresa cuando se jubilara. Pero yo siempre fui un niño tímido y débil y al ir creciendo fui despertando la insatisfacción de mi padre.
Por fin, al cumplir los 16, mi padre decidió enviarme al internado. Yo había pasado de ser un niño tímido a un adolescente tímido de aspecto aniñado, reposado, todavía lampiño y sin apenas vello en el cuerpo.
Escogió un internado para niños bien situado en … digamos en los alrededores de Málaga. Tampoco quiero revelar todos los detalles. Era el típico colegio donde además de proporcionarte una educación refinada te inculcan el culto al cuerpo, el deporte y todo eso. No en vano se dedican a formar a la élite sociopolítica del país. Era un colegio muy caro, creo que demasiado para nuestra posición social, que era buena pero no para tanto.
Lo pasé muy mal hasta que conocí a Antonio. Aunque iba a mi clase, era dos años mayor y me sacaba dos cabezas de altura, creo que era el chico más grande del colegio. Ah! Y además se llamaba algo así como Raschid, lo que pasa que casi todos le llamaban “el morito”, menos los que nos llevábamos bien con él, que le llamábamos Antonio o Tony.
Antonio pertenecía a una de las familias más poderosas de su país y se educaba para pasar a ocupar en el futuro algún puesto importante en el gobierno. Tras haber acabado los estudios en el colegio y la universidad, supongo. De momento, casi todos los compañeros se reían de él por ser musulmán y de piel más morena que el resto, pero sobre todo porque al hablar todavía muy poco español (era su primer año aquí) casi siempre parecía un poco tonto. Por suerte para él, su fortaleza física evitaba que nadie se atreviera a atacarle frontalmente.
No ocurría lo mismo conmigo. De menor tamaño que la mayoría, tímido, lampiño, vergonzoso en el trato con las chicas,… Casi el primer día los chicos más populares ya me habían puesto la etiqueta de mariquita. A los dos meses, todos me llamaban Sandra y me tocaban el culo en cuanto podían.
Mi primera y única vez, con una Bella trans
Mi primera y única vez, con una Bella trans, como fúe que se dio hace ya algunos años, y como fui desflorado por esta.En ese tiempo yo vivia en Colima y trabajaba en una distribuidora de autos compactos, y por razones de negocio tuve que ir a la cd. de Guadalajara, con unos clientes que deseaban comprarnos una flotilla de autos, nos fuimos a comer, bebimos y terminamos en un lugar que en ese tiempo estaba casi frente al condominio Guadalajara, era un lugar de travestís,
Las nenas del San José
Por los menos así se refiere ha nuestro grupo, el padre Charly el Director del Colegio. Pero eso ha nosotras no nos preocupaba realmente, sí toman en cuenta que se trata de un colegio “que solamente es de varones”.
En realidad nuestro grupo, es de alrededor de unas o mejor dicho, de unos veinte y tantos de estudiantes. En realidad pienso que somos muchos más, pero no todos se atreven hacer lo que nosotras hacemos, perdón nosotros. Me refiero ha ser públicamente como somos, gays. La mayoría de nuestros padres, sencillamente se hacen lo locos, o mejor dicho, siguen la política de los cabrones, no preguntes, para que no te digan.
Pero imagínense ustedes, que aparte de que nos comportamos y hablamos como nenas decentes, nos sacamos las cejas, algunos nos maquillamos parcialmente, nos la pasamos depilándonos todo el cuerpo, desde luego nos cambiamos el color del cabello, o por lo menos nos pintamos rayitos de otros colores.
Eso sin tomar en cuenta de que casi todas las del grupo, nos tratamos como chicas. En ocasiones hacemos nuestras pequeñas fiestas privadas, en las cuales si nos soltamos el moño como dice mi tía. Algunas de nosotras nos agrada vestir de nenas en nuestras fiestas, y eventualmente, entre nosotras mismas llegamos a tener relaciones.
Como verán, todo dentro de las más completa y absoluta discreción. Pero recientemente, al terminar la ultima de nuestras fiestas, por causas ajenas a nuestra voluntad, ya que llegaron los padres de la chica de la casa, con un día de anticipación y llamaron del aeropuerto para que la Gabi o sea Gabriel, los fuera a buscar, por suerte hicieron eso y no llegaron en taxi a la casa, la que se hubiera armado.
Ya que ellos como mis padres, o se chupan el dedo o viven en otra galaxia. Pero volviendo a lo que les contaba, les diré que ya nosotras estábamos, vestidas y alborotadas, con ganas de fiestear, por lo que dos de los chicos del grupo y yo, decidimos ir a un club del ambiente gay y lesbíco.
