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Un juego inofensivo…

Esto paso hace muchos años atrás, hace mas o menos unos 17 años para ser mas exactos, actualmente tengo 29 años. En nuestro barrio éramos bastantes chicos los que nos reuníamos a jugar pelota o cualquier otra actividad para entretenernos (éramos niños así que lo único que queríamos era jugar). Éramos dos chicos los menores de todo el grupo, tan solo me llevaba un año y medio, por lo tanto de los dos yo era el menor, su nombre es Juan.

Normalmente yo paraba en mi casa o en la casa de Juan, en la casa de Juan pues casi siempre estaba vacía, a pesar que vivían varios familiares ahí, la gran mayoría trabajaba o pues preferían aprovechar que no había nadie para salir sin dar explicaciones (como el hermano mayor de Juan), así que casi siempre nos poníamos a jugar con su vídeo juego o cualquier cosa entre los dos.

Un día como cualquier otro pues fui a la casa de Juan después de hacer mis deberes del colegio, era temprano ya que al día siguiente era sábado, así que me habían dado un permiso extra para poder quedarme mas tiempo. Llegando a la casa de Juan pues estaba saliendo su hermano, nos saludamos, le aviso a su hermano que estaba ahí, me dejo pasar a su casa y de ahí se fue. Una vez adentro pues esperé un rato, en eso Juan me dice que suba a su cuarto, cosa que solía pasar como siempre.

Nos pusimos a jugar y en eso sonó el timbre de la casa, Juan fue a ver quien era y pues era Enrique el que había llegado, él era mayor que Juan por un año por lo tanto era mayor que yo por algo mas de dos años, como lo conocía pues no había problema así que nos saludamos y todo eso. Seguimos jugando con el vídeo juego de Juan, pero al rato nos aburrimos así que decidimos jugar otra cosa, como éramos 3 pues podríamos jugar a las escondidas, así que nos pusimos a jugar a las escondidas, regimos y pues perdió primero Enrique, por lo tanto nosotros nos íbamos a esconder mientras él llevaba la cuenta, como pensarán pues jugar escondidas en una casa pues te encuentra rápido y eso era lo que pasaba por lo tanto nos llegamos aburrir algo rápido, nos pusimos a jugar cartas pero al poco rato pues nos aburrimos, así que decidimos jugar a los policías y ladrones, el único problema era que éramos 3 y pues este juego se tiene que hacer con número par para que ambos bandos estén equilibrados, por lo tanto decidimos hacerlo un poco mejor, el ladrón tendría un rehén, por lo tanto podríamos jugar los 3 sin ningún problema, decidimos echarlo a la suerte en un juego de cartas para ver quien sería el policía, el ladrón y pues el rehén, pues Enrique salió siendo el policía, Juan era el ladrón y pues yo el rehén.

El juego consistía en que Juan tenía que esconderme a mi en cualquier parte y pues de ahí él se escondía, si Enrique me encontraba a mi pues me salvaba pero si lo encontraba a Juan pues perdía, ya habíamos acordado que Enrique vaya a la azotea por 10 minutos y pues Juan me escondía y de ahí se escondía él, pero Enrique sugirió que sería mejor para el juego pues que yo me vistiera de víctima, yo acepté vestirme de víctima ya que no lo vía nada malo, lo que no sabía era que Enrique dijo después que acepte que me tenía que vestir de chica, cosa que me negué rotundamente puesto que yo no pensaba vestirme de chica para nada, después de me rogaran que no dirían nada a nadie y pues que es solo para el juego ya que de ahí al que le toque de víctima pues se vestirá de mujer, bajo esas condiciones y con mucho miedo pues acepté hacerlo, ya que en el siguiente juego pues a otro le tocaría vestirse de chica.

Juan me llevo al cuarto de su hermana, su hermana dormía con su prima que eran de la misma edad y pues casi de mi misma edad, así que eran casi de mi tamaño por lo tanto no habría problema en encontrar ropa que me quedara. Una vez en el cuarto de las chicas pues empezamos a buscar una ropa adecuada, Juan encontró una falda del colegio que su hermana ya no usaba, de ahí saco una camisa blanca de los cajones, un par de medias negras largas hasta la rodilla, un par de zapatos, por último un sujetador (brasier) y una tanga de color blanco. Juan me dio la ropa y pues de ahí me dijo que podía ir a su cuarto a cambiarme, cosa que dude mucho en hacerlo pero después de un rato cogí la ropa y me fui a su cuarto, en su cuarto pues cerré con llave y de ahí me desnudé, comencé a ponerme la tanga que realmente no se parece en nada a las de hoy en día (por lo grande que era) pero me gustaba el material, cuando terminé de ponérmela pues realmente me excite un poco ya que sentía algo extraño pero rico, de ahí me puse las medias, el sujetador que se abrochaba por delante, me puse la camisa y por último la falda, la cual me quedaba un poco corta, digamos unos 8 dedos sobre la rodilla.

Cuando salí pues Juan y Enrique comenzaron a lanzar piropos y todo eso, cosa que les dije que no molestarán o me cambiaba de ropa, dejaron de molestarme y pues Enrique se me acerca, me dice que me ponga algo dentro del sujetador y pues que hable como chica, cosa que Juan me presta un par de medias, una vez que lo hice pues ellos asintieron y dicen que ahora si ya estaba “lista” para comenzar el juego. Juan me pide que me voltee y ponga mis manos a mis espaldas, cuando le pregunto que hará pues me dice que para atarme cosa que por el juego y todo eso pues me deje atar las manos.

Enrique sube a la azotea por 10 minutos, para que nos de tiempo para que Juan me esconda y también se esconda él, así que Juan me pone una venda, me coge de la cintura por atrás y comienza a guiarme mientras el camina detrás de mí, en eso comienzo a sentir que Juan se pega poco a poco a mi, llegando a caminar casi juntos y por lo tanto comencé a sentir su pene por encima de su pantalón en mi culito. No voy a negar que eso me excito muchísimo pero no podía decir nada ya que yo sabía que era hombre y por lo tanto no debería sentir nada. Me siguió guiando hasta que llegamos a un lugar (estaba vendada y no veía nada) solo sentí que saco las manos de mi cintura, abrió una puerta y de ahí puso su mano sobre mi trasero para que entrara, cosa que me exalté mucho ya que me estaba metiendo la mano, pero igual no dije nada, ya que sentí como electricidad cuando sentí la mano de Juan en mi trasero.

Juan con su mano agarrando mi trasero me hizo entrar, de ahí tan solo sentí que Juan saco su mano, me comienza decir que me tengo que arrodillar en el suelo y de ahí echarme de costado, me dice que no me preocupe que él me estará sujetando ya que yo estaba atada, en eso siento que el me agarra de nuevo de mi cintura pero ahora pega todo su cuerpo y pude sentir su pene entre mis dos nalgas (el con su ropa puesta y yo también), tan solo mordí mis labios un poco ya que me había gustado lo que paso, en eso me comienza a decir que me agache poco a poco, con una mano comienza a hacer que me agache la parte superior de mi cuerpo cosa que me hacía sentir mas su pene, cuando mi parte superior está un poco doblada pues él comienza a decirme que flexione las rodillas poco a poco, lo hago lo mas despacio que pude ya que me encantaba sentir su pene entre mi culito, Juan también bajaba poco a poco y cada vez que me despegaba un poco pues él se pegaba automáticamente a mi, así estuve hasta que llegué a estar de rodillas y con mi cara cerca al suelo pero sobre una almohada, mientras Juan seguía pegado a mi trasero, en eso siento que Juan frota un poco su pene entre mi culito (subiendo y bajando en su posición). Como estabamos con ropa pues no había problema, en eso él me dice que me tengo que echar de costado, cosa que siento que él se separa de mi y me agarra mis nalgas con sus dos manos, me comienza a guiar para que me eche de costado, una vez echada de costado pues Juan saca sus manos de mis nalgas alzando lo mas que pueda mi falda (sin tocar mis nalgas directamente), cosa que siento que la falda ya no cubría mucho y pues dejaba ver toda mi ropa interior, de ahí me dice que junte mis dos pies, cosa que lo hago y él me ata mis tobillos. Como se veía parte o mejor dicho toda mi ropa interior pues Juan aprovecho y comenzó a acariciar mis nalgas, cuando sentí su mano directamente sin ninguna prenda de por medio sentí como una corriente por todo mi cuerpo cosa que me excito mucho, tan solo lo deje hacerme lo que él quisiera, levanta mas mi falda con una mano ahora si ya no me cubría nada de nada y con la misma comienza a agarrarme mi nalgas o pasar su mano por todo mi trasero, como él estaba a mis espaldas pues no podía saber lo que estaba haciendo.

Después de un rato (menos de dos minutos) siento que Juan gime despacio, no sé lo que había hecho, y de ahí me dice que abra mi boca cosa que lo hago y me pone un trapo para que no pueda gritar ni nada de eso, ahora si estaba en mi papel de víctima total, al trapo que me dio pues le sentí un olor y sabor extraño pero no me importo ya que realmente estaba bien excitada, estaba atada de pies y manos, estaba con una venda que no me dejaba ver nada y tenía un trapo en la boca para no poder gritar. En eso siento que Juan se para, abre la puerta, sale y cierra la puerta. Después de un pequeño rato pues escuché la voz de Enrique diciendo que nos comenzaría a buscar, de ahí escuche algo que le decía Juan, no entendí muy bien pero supongo que Juan le dijo que ya me había ido a mi casa puesto que me llamaron de ahí. Como no podía hacer nada para decir que estaba ahí (tampoco quería hacerlo) pues solo sentí que se despidieron y Juan acompaño a Enrique a la puerta, una vez que se cerro la puerta principal de la casa de Juan, siento que abren la puerta donde estaba, Juan me había dejado con la falda levantada y todo eso, así que solo escuché la voz de Juan diciéndome que no me preocupara que estabamos bien escondidos, en eso siento que se echa detrás de mí y comienza a poner su mano en mi muslo haciéndola subir por todo mi muslo hasta llegar a mi trasero que lo comienza a sobar, yo ya estaba muy excitada, en eso siento que Juan se pega totalmente a mi, sentí algo totalmente diferente pero delicioso, sentía su pene entre mis nalgas mientras Juan me cogía de la cintura pero había algo totalmente diferente a cuando lo sentí antes, tan solo me deje llevar por el momento y por la excitación. Comencé a sentir que Juan se hacía para atrás y de ahí para adelante sintiendo todo su pene por la raya de mi culito, cada vez la sensación era mucho mejor y después de un pequeño rato pude comenzar a sentir algo húmedo en mi trusa pero en ese momento no le di la menor importancia, tan solo me dejaba llevar por Juan. Estuvimos así un rato, ya que realmente me estaba volviendo loca de sentir el pene de Juan encima de mi trusa, sin querer comencé a gemir por el placer que sentía, Juan se dio cuenta al instante hasta que ya no aguanto mas y me pregunto: ¿Te gusta? Yo tan solo con la cabeza pude asentir, de ahí me pregunto, ¿Si te suelto, harás lo que yo quiera? Cosa que yo también asentí.

Casi al instante siento que Juan comienza a desatarme las manos, una vez terminado pues me empieza a desatar los pies, pensé que haría lo mismo con la venda y la mordaza, pero muy al contrario me ordeno ponerme de rodillas, cosa que lo pude hacer sin mayores problemas, una vez arrodillada pues Juan me dice que me quite la venda, cosa que lo hago y como que tuve que cerrar los ojos por la luz ya que me había cegado, al recuperar la vista pude ver el pene de Juan a pocos centímetros de mi cara, definitivamente era mas grande que mi pene y como nunca había visto otro pene que no fuera el mío pues me sorprendió bastante el tamaño, tan solo me quede mirándolo y de ahí lo miré a Juan, Juan con una sonrisa me dice: Hazme una paja!!! Así que yo tan solo pude agarrar su pene con mi mano, estaba recaliente su pene, así que comencé a moverlo de arriba para abajo lo mejor que pudiera, estuve un rato así mientras Juan murmuraba que le gustaba y después de un rato pues Juan me saca la mordaza de mi boca, cosa que cuando la termina de sacar me dice “Ahora probarás algo que te gustará mas que el sabor del trapo” después de haber terminado de decir eso me ordena abrir bien la boca, cosa que lo hago sin saber que pasaría, me saca mi mano de su pene y el empieza a masturbarse, al poco tiempo comienza a gemir fuerte y acercándose cada vez mas a mi boca pues comienza a llegar en mi boca y cara, no sabía que hacer si pasármelo o escupirlo, dentro de mi pensé que ya había probado este sabor pero de todas formas lo escupí, a lo cual Juan se ríe y me pregunto si me gusto el sabor, cosa que le respondí que no mucho, a lo cual Juan me contó que el trapo que me metió a la boca cuando me amordazo pues era su ropa interior con semen que se corrió viendo mi culito cuando estaba atada, y me terminó diciendo que la próxima vez me lo tengo que tragar.

Pensé por un momento que ahí terminaría todo, pero tenía tantas ganas de sentir de nuevo su pene en mi culito que no podía hacer nada mas que hacer lo que él me ordenara, una vez que terminó de sobarse su pene tan solo abrió la puerta y de ahí yo le dije que Enrique nos podría encontrar (haciéndome la tonta que no sabía nada de nada) cosa que Juan me dice que Enrique se tuvo que ir a su casa por una emergencia, así que tendríamos toda la casa para los dos. Juan me dice que salga del armario, cuando me doy cuenta pues estaba en el cuarto de su hermana, una vez que recogió todo del armario (la soga, su ropa interior que tenía en mi boca, etc.) Juan se pone a mi lado y agarrándome mi culito me guía hasta su cuarto, la cual una vez adentro cerro la puerta con llave. Una vez adentro Juan se echa en su cama con su miembro aún flácido, en eso me ordena que me arrodille a lado de él sobre su cama a la altura de su pene, cosa que lo hago y me ordena que lo acaricie (hacerle una paja), comienzo nuevamente a mover mi mano de arriba para abajo, su pene comienza a ponerse duro nuevamente, una vez que estaba bien duro Juan me pide que le de un besito a la cabecita, cosa que lo hice ya que yo ya quería sentir su pene de nuevo en mi culito, de ahí me ordeno lamerlo cosa que también hice, una vez que lo había lamido me ordeno echarme de costado dándole la espalda, así que lo hice lo más rápido que pude.

Comenzó levantándome la falda así como lo hizo en el armario solo que esta vez lo hizo solo hasta tres cuartas partes, de ahí comenzó a meterme la mano entre mis dos nalgas poniendo mas fuerza en el dedo medio para que recorriera toda mi raya, me hizo gemir de placer lo que hizo, lo repitió un par de veces mas hasta que me empezó a bajar poco a poco mi trusa cosa que yo lo ayudaba levantándome un poco, una vez que me bajo la trusa hasta la mitad de mis muslos, se pega a mi espalda, paso un brazo suyo por debajo de mi cuello haciéndome pegar mas a él y me dice “Vas a ser mi primera chica, vas a ver como vas a disfrutar de mi verga y yo de tu rico culito” después de eso tan solo sentí la verga de Juan tocando mi raya cerca de mi huequito, cosa que me hizo sentir como una descarga bien fuerte de electricidad y pues la piel se me puso de gallina por el placer que me dio sentir su verga caliente en mi culito, realmente fue una sensación super deliciosa sentir algo que realmente deseaba sin ninguna prenda de por medio, Juan intentó varias veces dar con mi huequito hasta que me pidió que lo pusiera en el lugar indicado, cosa que yo cogí su verga y puse la puntita en mi huequito, cuando le dije que ahí era pues me hizo sacar mi mano, me cogió de mi cadera y de un solo empujón me penetro sin ningún aviso y por supuesto que yo solté un grito de dolor, no sé cuanto de su verga entro, lo único que sé es que me dolía muchísimo, traté de salirme pero lo único que conseguí al momento de tratar de hacerlo pues Juan me sujetara mas fuerte y me doliera mi culito, Juan solo me decía que me relajara y además esto era lo que yo quería, por mas que le rogué que me la sacara pues Juan no me hizo caso alguno pero por lo menos dejo de moverse pero igual sentía un dolor increíblemente grande en mi culito.

Nunca pensé que el placer que había sentido hace poco se fuera tan rápido y pues lo reemplazara por un dolor tan intenso, no sé cuanto tiempo estuvo Juan quieto pero justo cuando el dolor comenzó a disminuir Juan me penetró un poco mas cosa que me hizo que el dolor volviera a ser intenso de nuevo, una vez mas le rogué que me la sacara pero Juan tan solo me dijo que ya había entrado casi todo y que me aguante un poco que el dolor ya pasaría, no le hice caso alguno puesto que Juan no era el que tenía algo en el culo así que le seguí rogando pero muy al contrario de parar termino de empujarme toda su verga dentro de mi culo haciéndome gritar nuevamente, tan solo me dijo “ya está toda adentro, se siente maravilloso hacerlo, tienes un culito bien rico” seguí rogándole para que me sacara su verga, el dolor era casi insoportable, pero en lugar de hacerme caso pues Juan se quedó quieto sin decirme nada, después de un rato de tener toda su verga en mi culito pues empezó sacándola suavemente pero lo que era placer para Juan pues era dolor para mi ya que yo seguía llorando y al mismo tiempo rogándole que no siguiera, tan solo Juan atino agarrar nuevamente su ropa interior con la que me había amordazado y decirme que la mordiera para que me ayudara con el dolor, cosa que hice sin percatarme en ese momento lo que me estaba dando para morder, una vez con su ropa interior dentro de mi boca pues Juan me dijo que por favor aguantara, yo asentí con la cabeza, así que Juan brutalmente comenzó a sacar y meter, trataba de relajarme pensando en las sensaciones que había tenido cuando rozaba su verga en mi culito pero era tan grande el dolor que tan solo mordía con fuerza la ropa interior de Juan, al poco rato de que Juan comenzara con el mete – saca pues no sé si el dolor bajo o fue que se acostumbro mi culito pero ya no era un dolor tan intenso pero aún así me seguía doliendo pero ya no tan fuerte sino que era un dolor soportable que me ayudaba a tratar de relajarme, cuando pensaba que podría sentir placer pues siento que Juan me la mete y saca mas rápido, gimiendo mas rápido también, en eso Juan deja de agarrarme la cadera y con esa mano me agarra mi nalga haciendo que se abra un poco mas mi culito casi al mismo tiempo que Juan me penetra hasta el fondo dando un gemido de placer bien grande, de ahí tan solo se movió un poco hacia delante y hacia atrás, una vez que se detuvo totalmente pude sentir como latía su verga dentro de mi culito o mejor dicho dentro de mi.

Juan se quedó un rato dentro de mi culito, mientras Juan me decía que le había encantando mi culito y que había sido su primera chica, pero yo sentía como se le iba bajando la erección a Juan mientras mi culito poco a poco expulsaba su verga que tanto dolor me había dado, pero la recompensa fue buena cuando al momento de salirse su verga de mi culito pues pude sentir un gran placer acompañado de una nueva sensación, lástima que duro tan solo unos muy corto tiempo, pero eso me hizo pensar que tal vez si me relajara mas podría sentir ese placer. Al salirse su verga, a parte de dejar un gran vacío en mi culito, pues tan solo me quite la ropa interior de Juan de mi boca, me subí como pude mi trusa y me fui al baño. Después de limpiarme mi culito adolorido y ver que no tenía nada mas que semen pues regresé al cuarto de Juan, pensé que ahí había acabado todo pero creo que me equivoqué totalmente, me senté al borde de la cama donde Juan aún seguía echado, Juan me empezó a preguntar si me había gustado y todo eso, cosa que yo le comenté lo que había sentido un gran dolor al comienzo, de ahí paso un poco el dolor justo cuando llego y pues que sentí solo un poco de placer cuando se salió su verga de mi culito. En eso siento que Juan me agarra una mano que estaba apoyada a la cama y me lleva para que agarre su verga de nuevo, no estaba totalmente erecta pero si estaba cogiendo de nuevo forma, yo me voltee y mirándolo con incredulidad pues lo cuestiono acerca de que si lo haríamos de nuevo, cosa que me dice que yo tenía que hacer todo lo que él quisiera, además agrego que ahora si sentiría placer ya que me puso la excusa de que la primera vez siempre dolía y todo eso, realmente yo me quedé con ganas después de haber sentido esa sensación al final de la anterior sesión.

Una vez que me convención de que no me volvería a doler y todo eso, pues tan solo agarré y comencé a mover su verga haciéndole una paja, mientras Juan me pedía que se la lamiera como hace rato lo hice, cosa que no me pareció mal puesto que ya lo había hecho una vez y no tenía problema en hacerlo de nuevo, pero al hacerlo pues aún tenía rastros de semen con algo mas que no viene al caso decirlo pero todos se imaginarán. Lo hice con mucho asco por el sabor pero yo ya estaba excitada de nuevo, después de dejarla nuevamente limpia y mojada totalmente, pues Juan me dice que me eche boca abajo, cosa que lo hago, una vez echada boca abajo pues Juan me sube un poco mi falda y me quita mi trusa del todo, estaba echada boca abajo con mi falda levantada y mi culo a disposición de Juan, en eso Juan se echa encima de mi diciéndome que abra mis piernas mientras el con las suyas me va guiando cosa que lo hago, en eso comienzo a sentir de nuevo su verga rozando mi culito, nuevamente ese placer que me había dado antes lo comenzaba a sentir de nuevo, le pedí que jugara un rato con su verga en mi raya, cosa que lo hizo y se sentía bien rico, después de complacerme por un rato me pregunta si ya estaba lista cosa que yo le dije que si, trato varias veces de penetrarme pero fallaba hasta que por fin pudo lograrlo, no voy a negar que me dolió pero esta vez fue un dolor ya no tan fuerte es mas me atrevería a decir que fue un dolor suave, pero igual me dolía un poco, ahora si me fue mas fácil relajarme y sin necesidad de morder la ropa interior de Juan, una vez que me penetro totalmente le pedí que se quedará así un rato para que me pasara el dolor que sentí con la penetrada, lo hizo y me dijo que le avisara cuando yo quisiera que él comience a moverse, cosa que al pequeño rato pues el dolor no desapareció totalmente pero ya era bien pasable el dolor y pues también las ganas de sentir esa sensación que sentí, así que le dije que lo hiciera pero que lo hiciera suave por favor, cosa que él empezó hacerlo bien suave, la sacaba lentamente casi todo y de ahí me la metía suavemente, con la primera sacada y metida pude sentir esa sensación de placer que tanto estaba queriendo sentir, me mordí el labio inferior del placer que me dio esa metida y sacada, si bien es cierto que me seguía doliendo pero por lo menos ahora era un dolor lleno de placer y yo sabía que ese dolor iría desapareciendo mientras el placer iría aumentando.

Si antes sentí un gran placer ahora era mucho mayor, el mete saca de Juan pues poco a poco fue haciéndolo mas rápido cosa que me hacía sentir mas placer, ya casi había desaparecido el dolor así que ahora todo era disfrutar, me encantaba sentir la verga de Juan entrar y salir de mi culito, mientras me susurraba cosas al oído y/o me mordía suavemente el cuello. Fue una gran mezcla de placeres, sentir tantas cosas al mismo tiempo me hacía sentir tan excitada y al mismo tiempo tan femenina, después de un rato de que Juan me estaba penetrando ya a una buen velocidad y yo gimiendo de tanto placer que sentía pues no aguanté mas y tuve mi primer orgasmo con la verga de Juan dentro de mi, primera vez que tenía un orgasmo de esa forma tan grande (ya me había masturbado antes) y al mismo tiempo tan deliciosa, ese orgasmo me duro mucho mientras Juan seguía con el mete saca hasta que me abrió mis dos nalgas con sus manos y me la clavo hasta el fondo (ahí me dolió un poco nuevamente) y me pregunto si me había gustado llegar con su verga en mi culito, cosa que le dije que me encanto tener un orgasmo de esa forma. Pensaba que Juan también había llegado pero me equivoqué cuando Juan me dijo que me pusiera como una perrita, cosa que no dude en hacerlo mientras Juan me iba indicando que pusiera mis codos en la almohada y apoyara mi cabeza sobre mis brazos, de ahí tan solo sentí la punta de la verga de Juan en mi entrada y de un solo empujón me clavó toda su verga, nuevamente conseguí esa sensación de placer y ya el dolor era casi nulo por lo tanto disfrutaba de cada arremetida que me estaba dando Juan, no sé cuanto tiempo duro él penetrándome mientras yo seguía gimiendo de placer, solo sentí hasta que el acelero el mete saca cosa que no solo había acelerado sino también me penetraba con mas fuerza hasta que dio un gemido bien fuerte y diciendo “Carolina, eres toda una puta pero tienes un culito bien rico” pues descargo su semen dentro de mi culito. Después de un pequeño rato pues Juan saco su verga, me dio una suave nalgada y me dijo que le había encantado mi culito y que siempre sería su mujer, para lo cual siempre me llamaría Carolina cuando estemos solos, cosa que yo acepté.

Tan solo me puse la trusa de nuevo mientras Juan se echaba en su cama, me acomodé bien la trusa y comencé a buscar mi ropa, cosa que la encontré pero Juan me dijo que podía conservar la trusa, tan solo me la tenía que llevar puesta y pues que siempre la llevara cuando fuera a verlo, cosa que asentí con agrado, así que me quite la ropa de la hermana de Juan menos la trusa y me puse mi ropa encima. Antes de irme pues Juan se despidió con un beso en la mejilla y diciéndome “Carolina, espero verte dentro de poco”.

Desde ese día pues con Juan cambió la cosa, casi nos veíamos a diario y pues pasaron muchas cosas, si desean que se las cuenta pues me comentan y yo les contaré…

Muchos besos

Carolina

Un comentario para “Un juego inofensivo…”

  • Duero dice:

    que relato tan tierno y exitante me recordo a mi primera vez
    masomeno a la misma edad solo que en mi caso fue mutuo ambos permitimos la penetracion pero en fin me encato tu historia
    me encantaria saver que susedion cunado lo volviste a ver en otras ocaciones

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