Selma: torrentes de placer via webcam (parte 1)
Esto me sucedio el 24 de diciembre 2009:
Eran las ocho de la mañana cuando recibí una llamada de mi amiga Andrea, me dijo que en una hora llegaba a mi casa me pregunto si estaba desocupada porque quería ir a visitarme. Le dije que si que podía llegar sin problema, ella me dijo que llevaría algo para desayunar juntas, me agrado la idea yo estaba en mi cama con una pijama de seda con dibujitos navideños, y una tanga roja. Me levante y me dispuse a bañarme, pero antes me puse mis sandalias de taconcito pequeñito y de esas que tienen plumas en la parte delantera y me tome un té para eso del frio tenía mis pezoncitos bien paraditos y como no traía bra ya se imaginaran la apariencia que reflejaba mi espejo. Pues bien me metí a la ducha me bañe y depile como siempre el poquísimo bello que tenía que era nada. Salí me puse un hilito dental azul de esos que tienen dos cintas cruzadas a los costados, se me ajusto bien rico en mis nalgas, me puse un jean de mezclilla a la cadera un bra también azúl y un sweter de esos que tienen peluche en el cuello y en los puños de las mangas bien calientito y hasta la cintura bien ajustadito me maquille muy sencillo pero sensual agarre mi pelo con una liga dejando un mechón en la parte de mi frente que se ve divino y me puse unas botas de tacón alto que me llegan poco debajo de la rodilla. En eso llego mi amiga, la invite a pasar y por casualidad venia vestidita igual que yo, nos dimos un beso en las boquitas sensuales y mamadoras que tenemos, la hice pasar y me dijo que no venia sola que traía el desayuno a dos amigos que había conocido la noche anterior que si podía hacerlos pasar o que si se despedía, yo me emocione y di un grito no sé si de alegría o de placer tal vez de sentimientos encontrados, me puse muy contenta y cachonda y le dije que eso ni me preguntara que los hiciera pasar que no los hiciera esperar.
Era ya un poco tarde, mas o menos entre 8 y media de la noche, salì a por unas cosas que me hacian falta, me tarde tanto que no vi la hora. Decidì regresar a la mi casa pero me detuve a mirar la gente que regresaba de sus trabajos, ese dìa llevaba puesto un pantalon que son hasta la cadera bien pegadito que se me veìa muy bien, por dentro mi tanguita rosada que me facina, una playera de licra que hacia ver mis pezones.
Cuando yo tenia 12 años era un chico muy delgado, totamente lampiño, mi pene era una cosa muy chiquita, parecia la de un niño de 8 años, y era nalgon. Evidentemente eso atraia a los chicos ya que mi cuerpo parecia hecho màs para que los chicos lo miraran que para que lo hicieran las chicas. Justamente por esa edad mi padre decidio enviarme a un club con pileta de natacion porque aun no sabia nadar.
Alli conoci a varios chicos, compañeros de clases o simplemente que iban a disfrutara de la pileta. En una oportunidad, era el momento de la salida y pase por el vestuario para darme una ducha. En el, me encontre con un chico que conocia ya de la pileta de nombre Fernando, y que tenia 14 años, ya proximo a cumplir los 15. Como dije ya lo conocia asi que no me extraño o me inquieto de alguna forma su presencia en ese momento, era como natural.
En fin, yo me quite el traje de baño y me dirigi desnudo hacia la ducha. En ese instante el hizo exactamente lo mismo, cuando yo ya estaba recibiendo la relajante agua tibia, el paso frente a mi cubiculo, y sorpresivamente me dijo:
.- ¡que linda cola tenes, no sabes como me gusta!.-
Yo me sorprendi y mucho frente a eso. Intimamente sabia que una cosa así dicha a un chico debía tomarse como un insulto, sin embargo a mi no me sonaba como tal sino todo lo contrario, lo sentí un halago.-
Por unos instantes entonces no supe que responder, sabía que de algún modo debia rechazar lo que me decia pero lo unico que me salio fue un “gracias”. El hecho que mi cuerpo le gustara, que mis nalgas fueran para el atractivas, y de exhibirme desnudo frente a el, no me incomodaba ni nada, por el contrario me excitaba. Por eso, cuando el me pidio que le permitiera ducharse juntamente conmigo, acepte ya si inmediatamente.-
Fernando entonces entro desnudo en el cubiculo cerrando lo mas que pudo la cortina para que tuviesemos algo de intimidad, igual en el vestuario no habia nadie mas.